26 NOVIEMBRE 2009
Querid@ peque:
42 meses.
Otro mes sin asignaciones.
Me hubiera gustado comenzar escribiéndote en el día de hoy con buenas noticias, con ánimo, con alegría. Pero ya ves que no es así. Un mes más y después de cumplir los 42 meses y por tercera vez en este año no han habido asignaciones. ¿Temores? muchos. ¿Los rumores? nada buenos. Han habido cambios en el CCAA, un cambio de director. En un principio pensábamos que el retraso se debía a eso. Pero desde varias agencias nos han notificado que no tienen suficientes expedientes de niños para poder asignar a sus papás. Si fuera así...genial. Significaría que no hay niños abandonados. Pero...¿quien se cree eso? Me temo que nadie y aquí seguimos esperando y esperando. Sufriendo, temiendo, llorando, soñando.
No puedo ni pensar de lejos que no pueda llegar hasta tí.
Y ese dolor es tan grande...tanto.
La verdad es que no parece ser una buena época para mí. En el trabajo siguen los problemas. Llegan las Navidades. Unas fiestas que a mamá siempre le han encantado y no tengo ganas de ponerme con la decoración del belén o el árbol de Navidad y te aseguro que siempre he puesto la casa muy bonita en estas fechas. Pero ¿y la ilusión? se ha quedado por el camino. El año pasado imaginaba unas fiestas navideñas junto a tí y ahora lo veo tan lejos. Ya son 4 las Navidades que rezo por tu llegada, porque sean las últimas sin disfrutarlas contigo y aquí seguimos con el mismo deseo que el primer día, mucho más amor y con menos ánimo. Se que no debería decirte estas cosas, que debería autoconvencerme de que todo va a cambiar, de que mejorará. Pero sinceramente no tengo fuerzas para darme a mí misma esos ánimos. Necesito ese rayito de luz que me llene de esperanza nuevamente, que me devuelva la alegría que tanto necesito y que me acerque más y más a tí. Y pasan los días, las semanas y no llega. Intento no pensar, pero ¿como hacerlo? es imposible. Estás en mi mente, estás en mi corazón, estás en mi alma, ya hace demasiado tiempo que formas parte de mí y te necesito.
Perdona a mamá. Perdona su flaqueza. Siento de corazón tener estos pensamientos, sentirme tan débil. Pero aquí me tienes como siempre para decirte todo lo que mi corazón me llora, me grita. Momentos de angustia nos ha tocado vivir. Se respira confusión y miedo en los foros. Se respira dolor, mucho dolor. No hay paz entre nosotros, no hay alegría, no hay humor, ni ánimo. Un comentario puede hacer tanto daño ahora mismo. Y sin embargo otro nos hace sentir cosquillas en el estómago, un pequeño alivio, una pequeña luz y siempre nos agarramos a ese último para seguir viviendo la vida. Una vida que estamos deseando disfrutar junto a nuestros hijos. Unos hijos que se merecen el encuentro con sus padres. Unos padres que se merecen el amor de los hijos. En definitiva...eso es la adopción. Tú me adoptas como mamá y yo a tí como mi hij@. Mi hij@ del alma.
Siempre lucharé por tí, por nosotros tres.
Te quiero cielo.

Meneame
del.icio.us






Recuerda siempre, que cuando lo deseas con toda el alma...los sueños terminan por hacerse realidad...
Aunque lo veamos todo negro, muy negro, siempre hay un rayito de esperanza, querida Ana.
No lo dudes, llegarás, llegaremos. Y como me guardé dentro del corazón, dirás ese poema chiquitito que dice...
"si por conseguir lo conseguido,
tuve que pasar lo que he pasado,
doy por bien sufrido lo sufrido,
doy por bien llorado, lo llorado"
Un besazo tesoro!!
NO SE QUE DECIRTE PARA ANIMARTE PERO SABES QUE ESTOY AQUI PARA LO QUE HAGA FALTA OS QUIERO MUCHISIMO Y AVUESTR@ PEQUE NO TANTO COMO TU QUE ERES SU MAMA PERO CASI OS QUIERO